Las BUENAS NUEVAS
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Carta del Mes

 

Carta de Noel Díaz

 

Gran Noticia

 
 
Diciembre 2007
 

JESÚS LA RAZÓN DE LA CELEBRACIÓN

 El nacimiento de una criatura es un gran motivo de celebración. Cuando nació nuestro primer hijo Noel Jr. fue en un día domingo. Sara estuvo con los dolores desde la mañana, pero el nacimiento fue a las 5:30 de la tarde. Esta experiencia de haber engendrado y de ver el fruto de nuestro amor, se convirtió en una ¡celebración! que a la misma vez, cambiaría nuestras vidas para siempre. Es muy interesante ver todos los elementos que se dan con el nacimiento de un hijo o hija.

El nacimiento representa una nueva etapa de vida, no solo para el recién nacido, sino también para la mamá y el papá. Y es que no es para menos, es una vida, un ser humano creado a la misma imagen de Dios. En el o en ella se encierra un gran misterio de como será cuando llegue a ser adulto. Podríamos decir que en potencia bien puede ser una persona con gran poder, tanto para ayudar a la humanidad como para destruirla; puede ser un santo reconocido por el mundo o un malvado lleno de odio y destructor de todo lo bueno.

El nacimiento es un milagro de Dios en sí. Raúl Sáyes decía muy a menudo, hablando de sus hijos, que si Dios le había dado la dicha de tener muchos hijos, era porque El seguía confiando en hombres como él. Para nosotros los padres, el nacimiento de ese hijo implica una responsabilidad de por vida. Así que el nacimiento también equivale a un proceso de transformación. Ese día Domingo con el nacimiento de nuestro primer hijo, yo me sentí el padre más feliz de la tierra, fue una sensación que jamás había experimentado. Debo decir con toda sinceridad que en cada nacimiento de nuestros dos hijos e hija he experimentado un gozo muy profundo, y a la vez un santo temor de fallar como padre, de no ser capaz de asumir mi responsabilidad, sin embargo, hoy en día termino descubriendo que todo le pertenece a Dios y que Dios ha confiado en nosotros como padres para protegerlos y guiarlos por el camino de la verdad, que es Jesucristo; y Dios Padre nos promete que con su ayuda todo es posible, y aunque a veces fallemos, El sigue siendo fiel a sus promesas.

En una noche fría, en Belén de Judea se encontraban dos jóvenes muy enamorados caminando por aquella ciudad. Ella se llamaba María y estaba por dar a luz. El se llamaba José. Estos dos enamorados tenían un amor superior al que ellos se profesaban, era su gran amor a Dios. Como pareja, Dios les había elegido y les confiaba una misión…, la gran misión de ser los padres terrenales del Hijo de Dios Padre, concebido por la gracia del Espíritu Santo…, el Mesías esperado por el pueblo de Israel. En esa noche brillaban las estrellas como siempre, sin embargo, en el firmamento había una estrella fulgurante y diferente, era una señal de Dios para anunciar la llegada de su Hijo en la tierra. A los ángeles también se les encomendó la tarea de anunciar esta llegada.

En el evangelio de San Lucas 2, 8-19 leemos: “Cerca de Belén había unos pastores que pasaban la noche en el campo cuidando sus ovejas. De pronto se les aparecío un ángel del Señor, y la gloria del Señor brilló alrededor de ellos; y tuvieron mucho miedo. Pero el ángel les dijo: “No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia, que será motivo de gran alegría para todos: Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mesías, el Señor. Como señal, encontrarán ustedes al niño envuelto en pañales y acostado en un establo.” En aquel momento aparecieron, junto al ángel, muchos otros ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: “¡Gloria a Dios en las alturas! ¡Paz en la tierra entre los hombres que gozan de su favor!. Cuando los ángeles se volvieron al cielo, los pastores comenzaron a decirse unos a otros: Vamos, pues, a Belén, a ver esto que ha sucedido y que el Señor ha anunciado. Fueron de prisa y encontraron a María y José, y al niño acostado en el establo. Cuando lo vieron, se pusieron a contar lo que el ángel les había dicho acerca del niño, y todos los que lo oyeron se admiraban de lo que decían los pastores. María guardaba todo esto en su corazón, y lo tenía muy presente.”

Como podemos ver en la Escritura, los ángeles anunciaron la Buena Noticia del nacimiento. Este suceso extraordinario fue motivo de ¡alegría y de celebración!. En esos momentos me pregunto, ¿cómo estarían los latidos del corazón de la jóven madre María y del jóven padre José?. Por otro lado podemos ver que el Padre de los cielos estaba tan feliz que envió sus propios mensajeros, los ángeles, para que los pastores que cuidaban sus ovejas se alegraran y fueran a ser testigos de su alegría. Detrás de este cuadro maravilloso, yo puedo imaginarme a Dios Padre con una sonrisa profunda y dos lágrimas corriendo por sus mejillas. La sonrisa representando la esperanza y la salvación para los perdidos, para aquel pueblo hundido en las penumbras de la esclavitud, del temor, de una vida sin sentido. Su Hijo había llegado para transformar este cuadro triste y oscuro en uno muy diferente, lleno de dicha y de felicidad.

En cada navidad me imagino ver este rostro feliz de Dios Padre. Esa sonrisa en nuestros tiempos representa la alegría de ver a los que han reconocido a su Hijo. Representa el mismo hecho que así como los pastores escucharon el anuncio de los ángeles y se alegraron, también creyeron y fueron los primeros testigos del nacimiento del Mesías, del Enviado y del Salvador del mundo. Dios nuestro Padre sonríe cuando en medio de nuestras responsabilidades de todos los días, podemos estar atentos a su voz que nos sigue llamando desde lo más profundo de nuestro ser, para estar en la presencia de su Hijo y así salir de la oscuridad, de la esclavitud del pecado, de la tristeza profunda que nos impide ver con esperanza el futuro que nos ofrece. Esta es la razón de su sonrisa.

Las dos lágrimas en el rostro del Padre representan: Una, su dolor de ver que en el sacrificio de su único Hijo para salvar a la humanidad perdida, tuvo que pagar un gran precio ese rescate. Su propia sangre derramada en una cruz. La otra lágrima representa el dolor de ver ha aquellos que aún no quieren aceptar a su Hijo como Señor de sus vidas para alcanzar su salvación y la vida eterna.
Una pregunta muy importante para usted en el día de hoy que esta leyendo esta carta, sería: ¿Usted se ha convertido por la razón de la sonrisa o de las lágrimas en el rostro de nuestro Padre?

En esta navidad, una gran mayoría de personas celebran, se divierten y se comparten regalos, sin embargo, todavía no reconocen a Jesús como su Señor siendo El, el gran motivo de la celebración de la fiesta. Yo le invito para que en este tiempo donde recordamos el nacimiento de Jesús, podamos convertirnos en la razón de la sonrisa del Padre, reconociendo el anuncio recibido, tal como Maria nuestra Madre, como San José, como los pastores y los sabios de oriente, y así alegrarnos porque la salvación ha llegado, y porque la esperanza, la luz del mundo está en y con nosotros.

Celebrar la navidad es estar y vivir en paz con Dios y con nuestros semejantes, es perdonar y pedir perdón, es ser generoso, es darse así mismo y no solo dar un regalo. Así entonces el niño Jesús es verdaderamente celebrado. Solo así podremos escuchar el canto de los ángeles: ¡GLORIA DIOS EN LAS ALTURAS Y PAZ EN LA TIERRA ENTRE LOS HOMBRES QUE GOZAN DE SU FAVOR!

En esta fecha tan memorable, permítame decirle a usted, de parte de toda la gran familia de El Sembrador, ahora extendida en varios países, que les queremos agradecer por su interés en apoyar esta gran obra de evangelización. Hoy, al finalizar este año 2007 puedo decirles con toda verdad y certeza, que Dios esta utilizando nuestro apostolado de gran manera, se los digo por los testimonios que a diario llegan a nuestras oficinas, ya sea por correo regular, por el internet y por las llamadas telefónicas, que son miles de hermanos que han alcanzado la gracia de Dios y que han aceptado a Jesús como su Señor.

Para que esta obra nunca desminuya, sino al contrario aumente, necesitamos que usted nos continúe apoyando con sus oraciones y sus ofrendas económicas, sus bendecidas semillas de amor. En este mes de Diciembre nos hemos propuesto alcanzar 7000 semillas de amor más mensualmente en nuestra base de datos. Cada semilla de amor equivale a $ 25.00. Si usted ya esta enviando una o varias semillas de amor mensualmente, le agradecemos de todo corazón y le pedimos de favor, que continúe apoyándonos en esa forma. Si usted desea comprometerse con una más de acuerdo a sus posibilidades mil gracias de antemano. Si usted aún no ha tomado la decisión o si antes usted lo estaba haciendo y ya no pudo continuar, es posible que hoy nuevamente pueda hacerlo. Si usted nunca lo ha hecho y hoy está en sus posibilidades hacerlo, yo le ruego a Jesús en este momento, que El toque su corazón para tomar esta decisión.

Hermanos, necesitamos empezar el nuevo año con la firme convicción de que no estamos solos, sino que gozamos del favor del Señor y de que juntos estamos llevando la Buena Nueva de Jesucristo al mundo entero en cumplimiento de su mandato. Un fuerte AGRADECIMIENTO a todos mis hermanos que se unieron al radiotón dando sus ofrendas especiales. Gracias porque esto asegura que cada año que pasa estamos más cerca de alcanzar que esta radio sea nuestra o más bien propiedad del Señor. Pido a Dios que les recompense en gran manera.

Una vez más les rogamos que oren para que logremos alcanzar 7000 semillas de amor más mensualmente, para comenzar el año 2008 de manera estable financieramente y dedicarnos a desarrollar los proyectos que el Señor nos ha encomendado.

De parte de Sara mi esposa, de su servidor y de toda la familia de El Sembrador deseamos que tenga una feliz navidad y un bendecido Año Nuevo junto con su familia. LE PROMETO QUE ANTES QUE INICIE EL AÑO NUEVO, YO ESTARE PIDIENDO POR USTED Y SU FAMILIA ANTE JESUS SACRAMENTADO, PARA QUE ESTE AÑO NUEVO SEA DE GRAN BENDICION. LO PROMETO.

Dios Padre, el Hijo y el Espíritu Santo nos concedan la gracia de su amor y la fuerza para no desmayar nunca y que Santa María de Guadalupe nos arrulle en sus brazos amorosos y nos proteja con su intercesión. Amén.

Noel Díaz

P.D.

¡¡¡MUJERES!!! ¡¡¡MUJERES!!! Recuerden que el 2 y 3 de Febrero sucederá algo muy grande en el Convention Center de Los Angeles. Iniciamos el año 2008 con el Congreso de la Mujer. Le motivo para que se convierta una vez más en un apóstol del Señor invitando a sus amigas, familiares, compañeras de trabajo, y vecinas en su comunidad. Nuestros invitados a compartir en este Congreso son grandemente usados por Dios, por lo tanto usted no debe perder esta gran oportunidad de iniciar el año con nuevos deseos y objetivos bajo la dirección del Señor. Prepárense a venir con anticipación, reserve su tiempo y confié en lo que Dios hará en su vida y la de los suyos.


Este mes de Diciembre celebramos también la aparición de nuestra Señora de Guadalupe en el Tepeyac, México. Les informo que desde la misma Basílica estaremos transmitiendo en vivo, la fe del pueblo, su amor a la Virgen y por primera vez desde nuestro estudio instalado en la Basílica, se estarán haciendo entrevistas. Tendremos muchos invitados y escucharemos las mañanitas en directo. Todo esto lo podrán ver por nuestro canal de TV ESNE y escuchar por Radio Católica El Sembrador. Esto lo podemos hacer gracias a sus oraciones y a sus ofrendas de amor. Recuerde sintonizarnos.

 
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